FILOSOFÍA DE ENSEÑANZA

¿Por qué el ser humano necesita arte?
Porque frente a una obra de arte descubre que hay otras perspectivas.
Otras bellezas. Otras verdades. Comprende que la realidad es subjetiva y que puede, entonces, mejorar mucho el existir si modifica su mirada
”.

La percepción del arte en esta cita sintetiza el valor  estético y la importancia de su estudio, apreciación y pertinencia  en nuestras vidas. No hallo cómo no incluir en esta explicación, además, al arte de la música.

 Sabemos infinitos los beneficios de la música. El estudio de la música no solo impacta positivamente nuestro desarrollo cognoscitivo, permite una mayor sensibilidad y empatía humana, y sirve como vehículo de expresión y comunicación. Adicionalmente, y particularmente en Puerto Rico, la cultura y forma de vida le coloca en un espacio protagónico. Nuestra historia posiciona al arte de la música como una constante, presente en cada aspecto de la sociedad, en cada evento, sea festivo o solemne, recreativo o académico, cotidiano o extraordinario; la música es parte intrínseca de nuestra identidad.

Como maestra, soy consciente de los beneficios que permite la música, no solo, como alimento para el alma y desarrollo humano, sino también como entidad cultural. Cultivar este arte significa labrar una parte importante de nuestra identidad puertorriqueña. Por ello, sea el ambiente de aprendizaje uno público, privado, especializado, general, colectivo o individualizado, mi objetivo es educar su valor con el más alto nivel de respeto, seriedad, amor y disciplina, con el fin de elevar las facultades humanas en pos de un mejor Puerto Rico.

Cuando enseño, trabajo sobre pilares filosóficos que fundan maestros como Shinichi Suzuki, Zoltán Kodaly, Emile Jaques-Dalcroze y Carl Orff. Como establece Suzuki “nacemos con la capacidad de aprender” más allá del “talento” que pueda presentar un estudiante, de manera que todos pueden ser adiestrados. Por otro lado, creo firmemente en que el aprendizaje, expresión y dominio de la música va atado a tres fundamentos comunicativos de la naturaleza humana: la palabra (uso del lenguaje oral en todas sus variantes), el movimiento físico (lenguaje corporal) y la música misma. Orff establece que utilizar estas fuentes de comunicación (previamente dominadas por los estudiantes) como herramientas de asociación en los conceptos musicales, permite un aprendizaje consonó y a su vez adaptable a la sociocultura particular de cada país, puesto que es basado en las características de su propio folclor y cultura. Por su lado, Suzuki asocia el aprendizaje de la lengua materna de un niño con el estudio de la música. Siempre educando desde el amor, se trabaja en el estudio de un instrumento musical (en mi caso, la flauta) con la más seria misión de crear buenos ciudadanos, de noble corazón. 

Utilizar estas visiones como fundamento, me permite amoldar mi enseñanza según la particularidad del estudiantado, currículo, población y/o necesidad individual. Asimismo, estas filosofías permiten que la creatividad sea una constante en el manejo de la información que se imparte, lo que propicia un mayor dinamismo y, por ende, un ambiente educativo que escapa de la enseñanza tradicional, con diversificaciones

que dan espacio al disfrute y la diversión.

 

EXPERIENCIA


Escuela Puertorriqueña para la Música:

  • Flauta Suzuki

  • Teoría Musical

Fundación Música y País:

  • Escuela Montessori Luis Llorens Torres

  • Casa de Niño Popular, Montessori

  • Nuestra Escuelita, Caguas

  • Escuela Elemental Manuel Boada

  • Escuela Elemental Santiago Iglesias Pantín (cerrada en el 2017)

  • Academia Interamericana Metro

Corporación de las Artes Musicales:

  • Programa Educativo Conoce tu Orquesta

  • Escuela Inocencio A. Montero, Centro de Utuado

  • Escuela Carmen Barroso Morales, Centro de Toa Baja

  • Escuela Intermedia Martín García Giusti, Centro de Toa Baja

 

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